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Comprendiendo el Transexualismo

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El alto grado de aceptación que la mayoría de la gente tiene de su sexo es tan básico a su sentido de identidad que es extremadamente difícil comprender cómo algunas personas que tienen las características físicas de un sexo pueden de hecho creer ellas mismas que son miembros del otro.

Los individuos que sienten de este modo son conocidos como transexuales. Frecuentemente, una explicación de este fenómeno empezaría, "imagina que te despiertas una mañana y te encuentras en el cuerpo del otro sexo". Pero como ha escrito la autora transexual Kim Elizabeth en "El dilema no deseado": "no se puede comparar una experiencia con una no-experiencia". Por ello, mientras que es virtualmente imposible para un no-transexual comprender qué representa sentir esa conducta, es posible comprender como aparece esta condición y cual es la mejor forma de tratar con ella.

Con un papel mal asignado en la Obra de la Vida, los transexuales a menudo expresan sus sentimientos como ser asignado a un rol para el que no se sienten apropiados, por ejemplo tratar de ser el héroe cuando se sienten mejor representando a la heroína. De todas maneras, tienen que encajar para sobrevivir. Aprenden sus guiones y actúan la parte que les toca. Acciones y palabras que son extrañas a su verdadera naturaleza son forzadas sobre ellos debido a que corresponden a su apariencia física.

Eventualmente, como cualquier actor cuando representa un papel durante mucho tiempo, asimilan el rol al dedillo. Pueden recitar los textos, seguir todas las instrucciones de escena, y ser hombres o mujeres muy convincentes sin siquiera pensar en ello. El problema que cuando ellos abandonan el escenario, cuando están a solas consigo mismos, saben que ese papel no es el que les corresponde. Saben quienes son realmente. No quieren otra cosa que ser ellos mismos, pero no pueden sencillamente deshacerse de su vestuario y llevar una vida normal porque los vestidos son en realidad sus cuerpos.

En una teoría sobre el origen del transexualismo el sexo físico de un feto se establece al aparejarse dos cromosomas, uno por parte de cada progenitor, en el momento de la concepción, XX para mujeres y XY para varones. Sin embargo, no es hasta después que se desarrollan las diferencias físicas basadas en el desarrollo del sexo cromosómico del feto. Esas diferencias son provocadas por una infusión de hormonas. Al mismo tiempo, la identidad de género del feto, correspondiente al "sexo del cerebro", empieza su desarrollo.

De acuerdo con una teoría ampliamente aceptada que intenta explicar el origen del transexualismo, si el tiempo oportuno para ese "baño de hormonas" yerra, o si la mezcla de hormonas resulta algo defectuosa, puede ocurrir un desajuste entre el sexo mental y el físico. Así es por qué el transexualismo es frecuentemente descrito como un defecto de nacimiento. Desgraciadamente, para el transexual tratando de ganar la aceptación de los demás, este defecto de nacimiento no tiene efectos visibles. El transexual parece ser un hombre o una mujer perfectamente normal con características sexuales primarias y secundarias normales.

A diferencia de los distintivos rasgos faciales característicos del síndrome de Down, o de la carencia de control muscular causada por la parálisis cerebral, el transexualismo no puede ser detectado visualmente o por ningún otro medio. Como que la otra gente no puede ver nada que esté fuera de lugar, concluyen que el transexualismo no es un defecto físico, sino más bien un problema emocional/psicológico. Es común pero erróneo creer que con un poco de auto-disciplina, o con asesoramiento, una persona transexual puede actuar normalmente y aceptar su suerte en la vida.

No hay cura, pero existe un tratamiento. Después de décadas de intentos, los psiquiatras han tenido que admitir su derrota frente a este dilema, en todos los años en que la psiquiatría ha intentado "curar" el transexualismo, ni un solo caso ha respondido positivamente y de forma permanente. No ha sido hasta 1950 que el pionero psiquiatra y endocrino Dr. Harry Benjamin decidió aplicar ambas de sus especialidades al tratamiento del transexual. Si la mente no podía cambiar para ajustarse al cuerpo, razonó, entonces el cuerpo debía ser cambiado para adaptarse a la mente. Por primera vez, los transexuales fueron capaces de vivir con satisfacción en sus propios cuerpos. Pero la reasignación de sexo no es una cura, es meramente un tratamiento que puede prevenir otros problemas más serios como el suicidio o el abuso de substancias.

Los transexuales pasan por extensas evaluaciones psicológicas y asesoramiento profesional. Este proceso no es para convencer al sujeto de que "abandone" su transexualismo, sino para determinar si son apropiados los drásticos e irreversibles cambios del proceso de reasignación de sexo. Por ejemplo, si la persona no es verdaderamente un transexual, pero sufre en cambio de un ego con homosexualidad distónica, los resultados del tratamiento podrían ser devastadores. Un travestido equivocado, que es normalmente feliz viviendo el rol de su sexo físico pero que tiene una compulsión a funcionar ocasionalmente en el rol del otro sexo, podría también ser muy infeliz con una reasignación permanente de sexo.

Por eso, un transexual declarado debe ser evaluado por un consejero o psicólogo experimentado para asegurarse de que la transexualidad es la verdadera cuestión. Una vez se confirma el diagnóstico de transexualidad, comienza la parte médica del tratamiento. Una persona que entra en esta fase del tratamiento es a menudo denominada un transexual preoperatorio. El tratamiento hormonal ayuda gradualmente al transexual a salir de su "vestido" e ir al cuerpo que puede permitirle a él/ella mudar el "rol" y encajar en la sociedad en el que él/ella considera que es su lugar correcto. (La identificación de sexo dual se usa aquí para reconocer la existencia de ambos transexuales, hombre-a-mujer y mujer-a-hombre, NO para insinuar una identidad de sexo dual por parte de los individuos). Tras algún tiempo, que puede ir de varios meses a varios años, el transexual asume públicamente el nuevo rol de género.

El asesoramiento psicológico continua durante el proceso entero de la terapia hormonal para ayudar al transexual a desaprender un rol que él o ella ha interpretado durante varios años. Hay mucho trauma implicado en ello. El transexual necesita ayuda no solamente para aprender el nuevo rol, sino también para aprender que ahora está bien el interpretarlo. La mayoría de los protocolos de reasignación requieren vivir y trabajar en el nuevo rol por un mínimo de 12 a 18 meses antes de que se autorice la cirugía de reasignación genital. Esta fase es denominada "El Test de la Vida Real" (RLT = real life test). Ambos, paciente y psicólogo, deben estar plenamente convencidos de que la cirugía será beneficiosa, no perjudicial. Entonces, el terapeuta principal dirige al paciente a un segundo doctor, usualmente un psiquiatra, para otra evaluación que confirme que la cirugía es apropiada. Únicamente entonces un cirujano reputado aceptará al paciente.

La reasignación quirúrgica del sexo es un proceso irreversible. Debe ser llevado a cabo con extrema precaución. La profesión médica americana ha adoptado un punto de vista conservador hacia el tratamiento de la transexualidad con terapia hormonal y cirugía de reasignación genital. Sin una competente y experta evaluación psicológica/psiquiátrica, ningún médico o psiquiatra competente y ético prescribirá terapia hormonal. Sin esas dos evaluaciones, ningún cirujano de prestigio realizará la cirugía de reasignación de sexo. Estos rigurosos requisitos son para asegurar que los individuos que cambien su género no lo hagan debido a una inestabilidad mental, sino porque esa persona ha probado totalmente su estabilidad mental en el rol de género deseado.

Notas sobre las Relaciones Personales

Debido a su gran experiencia en actuar "normalmente", es decir, a la manera determinada por su sexo físico, muchas personas encuentran difícil de creer que la persona que han conocido durante tanto tiempo como miembro de un sexo es de hecho un miembro del otro. En casi todos los casos, el descubrimiento de la condición y los cambios físicos que acompañan al tratamiento vienen como una sorpresa para todos.

La reacción común entre los familiares y los amigos es la de incredulidad, sentimientos de haber sido engañados, y de repugnancia. Uno puede preguntar, entonces, ¿porqué querría una persona entrar en una relación bajo "colores falsos", sabiendo que puede infligir probablemente un alto nivel de sufrimiento en los demás?.

Mientras muchos transexuales saben que son diferentes desde una edad muy temprana, también sienten una intensa presión para conformarse al rol que la sociedad dice es el apropiado para hombres o para mujeres. Como resultado, el transexual algunas veces niega que él o ella sea realmente diferente.

Este proceso de conformarse y negarse a menudo implica adquirir amistades, y tipos más íntimos de relaciones personales. Un tratamiento representa un severo peaje para esas relaciones. Primero, los miembros de la familia, amigos o cónyuges intentan "curar" al transexual a través de análisis o terapia, ya que no están dispuestos a aceptar el inevitable resultado. Pero en la medida que se dan cuenta de que la curación que esperaban no es posible, la relación es sometida a una intensa presión. Cuando la relación está basada en características personales diferentes al sexo, la relación puede continuar pero con obvios cambios. Por ejemplo, un querido hijo puede ser ahora igual de querida como hija; un compañero de trabajo varón puede ser igual de competente y agradable siendo una colega mujer Es una triste realidad que muchas de esas relaciones se disuelven, algunas amigablemente- aunque con pena, mientras que otras se rompen con recriminaciones. ¿Pero qué sucede con aquellas relaciones que están basadas en el sexo: por ejemplo los matrimonios?. Muchos cirujanos exigen que los transexuales casados se divorcien antes de intervenirlos. En muy pocos casos, parejas que son tan amigos como amantes pueden permanecer juntos en una relación platónica. En varios casos recientes, los tribunales han otorgado la custodia o derechos de visita a padres transexuales.

¿Y acerca de formar relaciones después de la reasignación de sexo?. La mayoría de los transexuales postoperados no encuentran necesario informar a los nuevos amigos o amantes de que antes eran miembros del otro sexo. Esto es especialmente verdad si el transexual ha realizado una completa ruptura con su pasado. Pero después de la cirugía, algunos transexuales retoman sus vidas en el punto que la habían dejado cuando empezaron el cambio. Conservan su apellido; trabajan en el mismo empleo; incluso mantienen los mismos amigos.

Las relaciones sexuales pueden ser problemáticas para incluso el más abierto y cándido transexual. Por ejemplo, el conocimiento de que una mujer era antes un hombre puede comprometer una relación heterosexual. Pero no todos los transexuales desean una relación heterosexual después de la cirugía. No es infrecuente para un transexual postoperado hombre-a-mujer declararse a sí misma como lesbiana, o un transexual mujer-a-hombre proclamarse a sí mismo como gay. Este tipo de relaciones pueden también ser difíciles para los transexuales debido a que algunas lesbianas y homosexuales abrigan profundos prejuicios contra los transexuales al igual que los tienen la mayoría de los heterosexuales.

Finalmente, muchos transexuales no son sexualmente activos en absoluto. Este rango de orientación sexual es posible debido a que la orientación y la libido son distintas de la identidad de género. Mientras que la sexualidad de una persona es a menudo expresada a través de su género, su sexualidad no está determinada por éste.

Conclusión

Los transexuales a veces expresan sus sentimientos de ser diferentes en términos de "vivir una mentira". Si hay un fraude implicado en ser transexual, es el fraude perpetrado por el transexual antes del tratamiento. La persona que completa el tratamiento es ahora la entidad genuina. El o ella ha abandonado una vida de engaño e infelicidad. A pesar de los grandes riesgos, él o ella ha emergido como la persona que siempre había sido. Cuando conoces a un transexual, estás conociendo a una persona que sabe cómo amar, sabe cómo apreciarse a sí mismo o a sí misma y, como resultado, sabe cómo amar y apreciar a los demás. ¿Cuánta gente "normal" puede reivindicar esta distinción?.

Nota de: The Managing Director of the Harrisburg/York Chapter of Renaissance,

El término "sexo del cerebro" es aquello que tú sientes/crees es tu instinto básico. Es lo que ha nacido contigo, "tu ser", es cómo alguien sabe, sin darle a ello un nombre, que es hombre o mujer.

La transexualidad parece radicar en una situación de desorden debida a una disfunción del sistema endocrino, en el momento del desarrollo fetal. Esta condición causa un defecto congénito en el hijo. Este defecto sólo puede ser corregido satisfactoriamente con terapia hormonal y cirugía genital. Entre 1950 y 1980, esta era una cirugía experimental, desde finales de la década de 1980 hasta hoy esta cirugía, la "Cirugía de Reasignación Genital", es tan común como cualquier otra cirugía.

 Traducción: Natalia Parés Vives